(13) Santa Ana

26 de Julio, Santa Ana.

El alma sin querer viaja y por el camino se encuentra con recuerdos que se tornan de ese color amarillento descolorido, como el de las fotos de aquellos años setenta que se encontraban entonces llegando a meta.

Recuerdos de una época con tacto de moqueta, aquellas vajillas “duralex” que solían ser de color ámbar pero en nuestra casa eran verdes, como aquel sofá. La televisión, a la que le queda mucho para saber lo que es un mando, que a ratos solo muestra agua. Azulejos hipnóticos, suelo de “sintasol” y papel pintado.

Cosas de entonces, hasta tres polluelos durmiendo en el único nido, estrecheces impensables ahora. Progenitores que trabajan muchas horas, polluela que se convierte en cuidadora obligada. Vida de barrio, vida de patio. Y tú siempre cuidando, dando la talla.

Muñecas que me adoptan como novio humano, la comba o el juego de la goma toma como apoyos una banqueta y a este humilde humano. Me pregunto qué impacto tendrían aquellos juegos, quizás me hicieron más humano. “Superpops” que se esparcen por el suelo de la habitación. Verte crecer creciendo sin entender la admiración que despertaban aquellos muchachos. Casetes que dando mil vueltas nutren de canciones la existencia. Hasta que encontré las mías, te robé mil de ellas.

Más de 2000 días me llevas de ventaja, quizás por eso te sentía tan sabia, tan modelo a seguir, admirable actitud ante la vida. Por haberte visto leer, pude comenzar a amar la lectura. Por haberte espiado escuchando canciones, puedo adorar la música. Porque desde siempre la bondad y generosidad están en ti, intento serlo. Gran parte de lo que soy es por haberte visto “ser”.

Pegamento indispensable para la unidad de sangre. Nos cuidaste entonces y aún lo haces. No comulgo ni entiendo bien lo que significa, pero desde luego para mi lo eres.

Gracias “Santa” Ana.

.jans.


Siempre que he escuchado esta canción, que me acompaña desde hace algunos años y me encanta, me ha hecho pensar en ti. Siempre pensé que sería bonito dedicártela, pero como mis dotes musicales están a años luz del amigo Xoel, prefiero ofrecértela adornando el texto.

Song for Ana”, Deluxe (2003, del álbum “If things were to go wrong”)

 

Finalmente voy a tomarme la licencia de poner, sin que sirva de precedente porque no tengo la menor idea de fotografía, una foto que he sacado estos días y de la que estoy especialmente orgulloso.

Gracias a “Santa Ana”, hemos podido ir a conocer la tierra de las raíces por parte paterna. De la casa de los abuelos de mi padre, prácticamente solo queda en pie esa puerta. Puerta que me parece una maravillosa metáfora de lo que podría ser la familia. Los tres planos que se observan podrían ser el pasado, presente y futuro. Oxidados sus clavos, la aparente fortaleza que perdura a través del tiempo a pesar de los avatares y agujeros que esconde. Ahí sigue en pie, con el misterio que esconde el futuro al mirar a través de la desvencijada cerradura y la certeza que siempre supone la recia madera.

3 comentarios en “(13) Santa Ana

  1. Siempre hay en nuestra vida, alguien que sabe enseñarte que gracias a los recuerdos se puede avanzar hacia adelante.

  2. ¡¡¡Muchísimas gracias, Teresa!!!
    Es un gran honor que te haya agradado, de corazón.

  3. Precioso texto, preciosa canción y preciosa fotografìa.
    Personalmente gracias por proporcionarme unos minutos de evasión y calma 🙂

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