(14) El tesoro de la isla

El otro día, en mitad de una tormenta me hizo de faro y hoy no aparece.

He abierto todos los cajones, todos los armarios, he sacado todos mis discos. Nada. Increíble. Desaparecido, esfumado, ni rastro.

No voy a perder el tiempo, aparecerá cuando menos lo espere, intento convencerme para disipar las dudas que me asaltan. Pero es que soy un poco maniático del orden y si en un sitio pongo peras, no pongo manzanas. Y ni hablar de poner peras donde habitan las manzanas… ¡palabrita de Sheldon…uhhh!

El armario con vitrina donde moran los discos está ahí para algo, para que al pasar vea todas esas joyas que me dan luz, para que me ayuden en momentos malos. Están allí porque en mi mundo las vajillas de porcelana, las folclóricas, los tapetes bordados, las cuberterías de plata, los recuerdos de Benidorm o los jarrones estilo versallesco no tienen cabida ni pueden competir con la luz que me ofrece la visión diaria de libros y discos, instrumentos musicales, productos frescos en la cocina, perejil en un vasito con agua, fotos con seres queridos anárquicamente pegadas en paneles de corcho. No hay otro lugar de la casa donde podría haberlo dejado.

Salvo que los pronósticos hayan dado en el clavo y efectivamente me esté volviendo loco. Que muy cuerdo muy cuerdo tampoco he sido nunca, la verdad sea dicha… El otro día disfrutaba del mismo mientras hacía algo de ejercicio en el hogar (entre tú y yo poca leche, despistar al cerebro haciéndole creer que sudo y hago algo). ¡Con lo deportista que yo era! ¡Me estoy volviendo loco y para colmo al flotador solo le falta el patito! Que bien pensado muy en forma muy en forma tampoco he estado nunca, la verdad sea dicha… ¡pero me desvío del percal! ¡Mi disco!

Recuerdo haber repasado mentalmente el texto “Santa Ana” escuchando el susodicho fugitivo, con el comienzo del estratosférico “Turnedo” donde se juntan los talentos de Amaro Ferreiro componiendo la perla, su hermano Iván Ferreiro con ese “enajenamiento” que tanto me gusta y el amigo Xoel López (y su aparición de vedete en el citado post), un grande. La escenografía de este disco de estudio-directo es genial y en concreto en este tema los vientos mezclados con el resto de instrumentos hacen que literalmente se sienta la órbita que sigue la música ascendiendo en magistral “in crescendo”. Más talento en sangre de músico hacinado en cuchitril, que gente en una boda gitana.

Suena el siguiente tema “El equilibrio es imposible“, donde Iván comparte escenario con el gran Santi Balmes en este tema de los míticos Piratas. Santi da voz a Love of Lesbian, otra maravillosa joya. Un tío muy interesante que ha escrito varios libros, incluidos relatos para niños (nota para recordar: otorgar prioridad uno a “Canción de Bruma“, ha de ser el siguiente libro en caer). Pienso en ese fantástico  “Un día en el parque” y la gran frase “yo mataré monstruos por ti, solo tienes que avisar”, que me parece una de las grandes expresiones de amor de todos los tiempos.

Reflexiono sobre ese complejo que tenemos los castellano-parlanchines, que a veces buscamos las mieles de la excelencia en charcos del otro lado o en lejanas islas con medidas extrañas. Y efectivamente en los países que dominan la escena musical hay artistas que son la caña. Pero acabo de pensar en un ratito en unos cuantos (hay muchos más) que cantan en la lengua de Cervantes cuya genialidad, de haber nacido en “güisconsin”, hubiese abierto muchas puertas. Quizás en el forjado de los mitos influya ligeramente ese exotismo y distancia que a los profetas les impida muchas veces serlo en su tierra, obligándoles incluso a abandonar lingua mater.

En estas divagaciones camino por la casa, buscando el gamusino perdido, como Indiana Jones pero en calzoncillos. Revisando palmo a palmo el terreno, peinando el desierto, acotando al fugitivo, cercando su respiración. El “tiene que estar” de mi hombro derecho discute con el “lo has perdido, desastre” de mi hombro izquierdo, provocando desesperación y desánimo. Pero de forma repentina, en un lugar varias veces revisado, la madera cruje y se escucha una respiración que deseaba permanecer oculta. Los ojos como platos y la sensación de haber encontrado el tesoro de un galeón del siglo XVI cuando en un infame recoveco que el tiempo ha abierto en la madera, aparece el disco.

Ahí puesto con el disimulado despiste con el que los traviesos duendes devuelven los extravíos, como si hubiese sido casual (¡ja!).

Confesiones de un artista de mierda” (Iván Ferreiro, 2012), discazo perdido, tesoro encontrado.

Moraleja: nunca se ha de perder la esperanza, porque cuando menos se lo espera uno (estar en calzoncillos ayuda) salta la liebre, se libera la chispa, se hace la luz, suena la música.

No me gusta hacer apologías, mas ¡oh! estimado ser que dedicas segundos a leerme: si sufres, si la vida te atenaza hoy, si sientes que Odín te ha abandonado y la alegría no ha vuelto del estanco, prueba este sortilegio:

Quédate en paños menores (very important), ponte una canción que te enajene, pégate unos bailes por la casa (si además los vecinos de enfrente te observan, mejor que mejor) y canta (aquí tener una voz cuanto más horrible es directamente proporcional al resultado). Los traviesos duendes que esconden las cosas soltarán esas risitas chillonas malévolas, los vecinos volverán a sus quehaceres con el poder que siente el espía, el aburrido Odín se revolverá en el Valhala con energías renovadas y por acción-reacción de los truenos en incidencia directa a través de las nubes… tú sonreirás. 9 de cada 10 médicos lo recomiendan. Y si no estás satisfecho, te devolvemos el dinero.

Si en este momento estás sonriendo hazme un favor: no envíes este texto a cuarenta personas como en esas horribles cadenas. Pero que sepas, que este humilde sátiro con patas de cabritillo y barbita desordenada en rostro infantil, sin ninguna duda, recibe las energías positivas de tu risa.

La luz que desprenden las cosas que nos gustan, sonreir y volver a sonreir. Ese es el tesoro de nuestra isla.

.jans.

 

PD: quizás no te has percatado de que en todos los post que se publican existe una opción para dejar “Comentarios”. Recibo algunas felicitaciones o comentarios vía “guachap” que me encantan y me animan a seguir escribiendo a ratitos. Te animo a que también pongas aquí cualquier cosa que pienses tanto buena como mala sobre lo escrito. ¡¡¡O cualquier cosa que quieras poner!!! (siempre que no faltemos al respeto a “naide”, jeje).

Por cierto, disculpas de antemano si los textos son largos o son muchas canciones para escuchar-ver. Intento que los textos sean breves y no poner todo lo que se me pasa por esta cabecita, así como dejar días de descanso para no saturarte. Pero si te has leído el 10% de lo publicado tienes mi agradecimiento eterno. Mil gracias, de corazón.

8 comentarios en “(14) El tesoro de la isla

  1. Apunta otra sonrrisa, de las mas bonitas que has visto….jeje
    Sigue escribiendo, y por puro egoismo, no culturices mucho tu vocabulario o tendre que tener abierta otra ventana diccionario al lado.
    A mi los duendecillos esos me caen mal, porque me hacen perder el tiempo ,y como consecuencia me caigo mal a mi misma, claro.
    Te invito a retomar el deporte, pero con finalidad ociosa,cuantas mas endorfinas reclutes mejor para ti.
    Lo demas te digo por wassap
    Besos y sigue…..hasta que termines firmandome un libro en el fnac.Se que aunque gozo de privilegios por amistad casi con valor de almoneda,
    No me colaras en la fila.

  2. Qué grande Xoel López. Me quedé prendado con su tema “Almas del norte”.

    Doy fe que el truco de jans para que Odín se fije en ti funciona muy bien 😀

    Y llevas razón en lo que es el tesoro de la isla. Pero este blog también los es 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *