(20) El resquicio de mis héroes

(a vosotros, mis maravillosos y únicos héroes)

Son las 4,30 y ese hombre, como cada madrugada, asoma por la puerta del cuarto, abriendo un resquicio para ver su contenido, con la suficiente luz del pasillo. Lleva haciendo el mismo gesto largos años. Y a pesar de que los chicos que duermen allí ahora mismo ya pisan el instituto uno y el colegio el otro, sigue haciéndolo. Se ha levantado hace poco y apura un café solo hecho con “Nescafé” soluble y agua caliente, en un pequeño cazo. No dispone de mucho tiempo para entretenerse, pues la jornada comienza urgente y finaliza exhausta, muchas horas después con las campanas de la noche ya repicando.

El chico mayor se ha girado y saluda con la mano en un gesto rápido, casi inconsciente, sacando la cabeza desde la profundidad de los sueños. Pero minutos después, el ruido de la puerta de la calle cerrándose hace que abra sus ojos y permanezca despierto mirando al techo.

– ¿Cómo he podido ser tan estúpido? ¿Cómo no agradezco de rodillas todo lo que ese hombre hace a diario por nosotros? – piensa el chico.

En el otro lado de la casa una mujer duerme. No tardando mucho también asomará su cabeza por el resquicio de la puerta, luego izará el vuelo, para organizar desayunos, preparar comidas, limpieza, tareas que nunca acaban. Finalmente saldrá de casa más tarde, para acudir a ese trabajo que comparte con el hombre. Media vida codo con codo. Una vida entera.

El chico piensa en esos dos titanes que se desviven por todos. Y se siente culpable, como si todo ese esfuerzo lo hubiese pedido él. No ha sido así, sin embargo, ellos lo hacen; una y otra vez. Sin pedir nada a cambio. Hubiese bastado con la mitad, con la centésima parte de todo ese esfuerzo. La impotencia adolescente que supone no decir nunca una palabra amable, simplemente expresar gratitud. Toda la gratitud del mundo que merecen. Esa impotencia adolescente da paso a una impotencia madura, igual de absurda, igual de dolorosa. Y la vida pasa, los años cogen el último vuelo de la noche y se escapan para desaparecer en segundos.

Ya es otra cama, ya no es un chico, ni hay exámenes a la vuelta de la esquina. Pero mira al techo igual que en aquella ocasión. No se vislumbra la luz exterior por el resquicio de la puerta que aquellas manos abrían en el más bello de los gestos. Parece que el destino toma al hombre de la mano y le lleva a ser de nuevo el chico. Y siente la pena absoluta del tiempo perdido, por no haber dicho nunca lo que tenía que decir. La gratitud, la impotencia, el amor, la luz, el tiempo, la vida entera pasan por ese resquicio de la puerta. No llega el olor al café instantáneo, ni se escucha el ruido de pies que marchan a una dura jornada, pero hace el mismo gesto hacia las sombras de su imaginación. Porque la gratitud hacia ese par de arquitectos que construyeron el más bello edificio jamás proyectado, que pusieron uno a uno todos los ladrillos y lo decoraron, es infinita.

 

.jans.

 

Voy a aprovechar este post tan especial para mí, el número 20, para agradecerte, mi querido ser lector, que hayas estado aquí. Por tomarte la molestia de leer mis humildes palabras, por las visitas, los comentarios, los gestos de ánimo, de cariño. Gracias, de corazón.

 

La Isla del padre”, Fernando Marías (Bilbao, 1958)

Se trata de un emotivo esfuerzo por parte del autor, para reconstruir a base de pequeñas piezas, la figura y relación con su padre, recientemente fallecido. Me parece una forma preciosa de afrontar la narración de algo tan profundo y personal. Una joya, una maravilla.

http://www.fernandomarias.com/

 

The living years”, Mike and The Mechanics (1988)

Esta canción lleva tiempo en mi cabeza, apareciendo de vez en cuando. Creo que hoy, que hablamos de toda esa carga emocional que tenemos cuando pensamos en nuestros progenitores, de si hemos sido justos con ellos, hemos sido agradecidos por todo lo que hicieron y hacen por nosotros, no cabe otro cierre de post.

 

(dejo otras dos versiones del gran Paul Carrack, en mi opinión una de las voces masculinas más bellas que existen)

 

 

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