(9) Llegó mayo

Este mayo, de este año, en esta época de mi vida, llegó y ya prepara su despedida; casi sin darme cuenta, en un suspiro.

El presente post ya reservó cita en mi subconsciente hace meses, cuando escuché la canción. Pero ahora que quiero reflejarlo en palabras, la memoria me lanza hacia atrás, pasando en primer lugar por un apeadero que no entraba en mis planes.

Esta parada me lanza a hace casi 25 años, cuando estaba recién llegado al instituto. En aquellos momentos pasábamos del EGB del colegio al BUP del instituto. Cambio total, impacto total. Nuevo lugar, nuevos profesores, nuevos compañeros. Miedo mezclado con sudor por todas las esquinas. Las escasas fortalezas de un adolescente se enfrentan a una situación muy traumática para esa personilla en proyecto. Ella era también recién llegada, pero a la ciudad. El azar la puso junto a mí en clase. Nuevos miedos que como todo en la vida se disipan con el paso de los segundos. Poco después se convertiría en aquellos primeros besos, palabra “novia” por primera vez utilizada, aún sin saber muy bien de qué iba la película. Aquella chica gallega. Yo, que tan poco sabía de la vida, de los labios, de aquel maravilloso misterio que representaban las chicas. Tuve que aprender rápido muchas cosas, que incluyeron de forma vertiginosa el desamor. Aquello formaba parte de un gran “plan de estudios” que me era ajeno y pasó a la historia como la primera, pero luego la propia historia devoró aquellos días, con nuevas asignaturas, aprendizajes, amores y desamores.

El tren parte del apeadero donde se ha detenido nada más unos segundos y llega a esa estación del espacio-tiempo donde los mayos de mi existencia enfilaron cual ratas hacia la maravillosa tierra de Galicia, guiados por aquellos flautistas. Un concierto improvisado, en un lugar lleno de arte a la hora del “vermú”. Presentan la actuación del grupo gallego “Os amigos dos músicos” y su nuevo disco. La música me va agradando y sorprendiendo. Me gustan estos tipos, por lo que hacen y por lo que parece que son, buena gente. Aunque cantan en galego, las canciones cada vez me van entrando más, estoy disfrutando mucho. Presentan el próximo tema, se trata de un poema clásico de la cultura gallega de “Manuel Curros Enríquez”, que musicó “Luis Emilio Batallán” y ellos habían versionado. El poema trata de la fiesta de “O maio” que se celebra a comienzos de mes para celebrar la llegada de la primavera y el renacer de los campos. Los niños hacen adornos con elementos del campo como flores, ramas, “crocas” de castañas y cantan coplas pidiendo un dinerillo a las gentes del lugar. La canción me entra por los sentidos y me estremece, es una de esas cosas que ocurren a veces, me llega muy dentro, vivo un momento único. A día de hoy cuando la escucho es un temazo que me humedece los ojos casi siempre.

Conecto muy bien con ese poema (aunque escrito en el XIX). Mi vida ha estado siempre llena de hipotéticos futuros en lugar de placenteros presentes, vivir en una sala de espera. Gran parte de mi vida ha pasado con la sensación de haber estado viendo un trailer previo, y no caí en que lo que estaba viendo era ya la película.

El mayo que yo quiero, “sin bruxas ni clérigos, con mis campos floreciendo”. Este mayo ha llegado y ahora sé que nunca es tarde, que siempre se puede vivir disfrutando de la vida como venga, de los mayos, noviembres, agostos y todo lo que nos regala.

Te dejo al final el poema original (gallego y castellano), así como un vídeo muy bonito con el tema original.

Y esta es la maravillosa canción “O maio” de Os amigos dos músicos que tanto me gusta.

https://www.facebook.com/osamigosdosmusicos/

(siendo riguroso con la cronología)

Precisamente esta semana, con este post ya en mi cabeza, he terminado el libro “El Edificio” (2016), de Ritxard Agirre (Bilbao, 1975). Se trata de un cuento fantástico para adultos en el que el protagonista se adentra por azar en un edificio donde unos extraños personajes (mezcla de diferentes mitologías) lo van guiando en un viaje “hacia adentro”. Conforme va conociendo el edificio, se va conociendo a sí mismo, y el lector al personaje. Me ha dejado el dulce sabor de la esperanza en la vida, la necesidad de conocerse y aceptarse a uno mismo, de creer en las alas que ignoramos tener y echar a volar. De salir ahí fuera y vivir todos los mayos que le pongan a uno por delante. El personaje de Hermes (en la cultura griega simbolizaba al dios de los caminantes y viajeros) canta una canción que dice: “Solo sé que en el caminar sin fin, en el caminar sin fin, encontré mi destino”.

https://ri2chard.wordpress.com/

Para finalizar, quiero dejarte esta preciosa película que desde hace años es una de mis favoritas. Precisamente en mayo se celebra desde hace años el Fant (Festival de Cine Fantástico y de Terror). Conocí “Wristcutters: a Love Story” (2007, Goran Dukic) en este festival en 2008, creo que no tuvo mucho éxito y quizás ni la encuentres para poder verla, pero a mi me pareció deliciosa. Es una comedia romántica de manual, que te deja rubor y sonrisa. El protagonista es un chico que, de mal de amores, se suicida cortando sus venas y llega a una especie de “dantesco limbo” donde viven todos los suicidas. En este lugar no existe la sonrisa, ni la felicidad, simplemente viven en este inframundo gris. Pero, como dice Ritxard en su libro “El amor es el camino. El poder del amor es el puente que te lleva a la meta”. Y claro, la historia gira y se llena de color. Ojalá puedas verla. Te dejo el trailer.

.jans.

Ahí ven o maio”, Luis Emilio Batallán (Compostela, 1948)

O Maio“, Manuel Curros Enríquez (Orense, 1851)

Aquí ven o maio

de frores cuberto…

puxéronse á porta

cantándome os nenos;

i os puchos furados

pra min estendendo,

pedíronme crocas

dos meus castiñeiros.

 

Pasai, rapaciños,

calados e quedos,

que o que é polo de hoxe

que darvos non teño.

Eu sónvo-lo probe

do pobo gallego:

¡Pra min non hai maio,

pra min sempre é inverno!…

Cando eu me atopare

de donos liberto

i o pan non me quiten

trabucos e préstemos,

e como os do abade

frorezan meus eidos,

chegado habrá estonces

o maio que eu quero.

¿Queredes castañas

dos meus castiñeiros?…

Cantádeme un maio

sin bruxas nin demos;

un maio sin segas,

usuras nin preitos,

sin quintas, nin portas,

nin foros, nin cregos.

(traducción al castellano)

Aquí viene mayo

de flores cubierto

se pusieron en la puerta

cantándome los niños;

y las gorras perforadas

hacia mí extendiendo,

me pidieron crocas

de mis castañares

Pasad, niñitos,

callados y quietos,

que lo que es por hoy

que daros no tengo.

Yo soy el pobre

del pueblo gallego:

¡Para mí no hay mayo,

para mí siempre es invierno!

Cuando yo me encuentre

de dueños liberto,

y el pan no me quiten

trabucos y préstamos

y como las del abad

florezcan mis fincas,

llegado habrá entonces

el mayo que yo quiero.

¿Queréis castañas

de mis castañares?

Cantadme un mayo

sin brujas ni demonios.

un mayo sin siegas,

usuras ni pleitos,

sin quintas, ni puertas,

ni foros, ni clérigos.

4 comentarios en “(9) Llegó mayo

  1. ¡Hola Mar! Muchísimas gracias por tu comentario.
    Un honor que te haya gustado el post.
    ¡Un abrazo!

  2. Hoy las musas te han inspirado.
    Me encanta lo que has escrito, las imágenes y las canciones. Besos.

  3. ¡Qué gran honor contar con tu comentario, Ritxard!
    Un placer haberte leído. ¡Que sigas escribiendo y llegando a la gente!
    Un saludete!!!

  4. Eskerrik asko, por tu reseña “jans”.

    En cuanto a ese film, “Wristcutters: a Love Story”, voy a intentar buscarlo. Me ha picado la curiosidad.

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