(5) Frágil

Si hoy te cruzas conmigo

lee con atención las instrucciones de reparto.

“Fragile. Handle with care”.

En la caja lo pone bien claro.

Si hoy te cruzas conmigo

ten en cuenta que ayer

dejé caer la vajilla mientras limpiaba.

Añicos que aguardan en el suelo, incapaz de limpiarlos.

 

Si hoy te cruzas conmigo

pisa con cuidado.

Permití regresar al otoño

y ahora la hojarasca cubre mis campos.

 

Si hoy te cruzas conmigo

no me tengas en cuenta

que escondiera la cabeza en tierra presa del pánico.

Con las prisas me dejé el corazón fuera, carente de resguardo.

 

Si hoy te cruzas conmigo

controla tus movimientos,

pues el más leve atisbo de viento en contra

partiría los huesos que olvidé alimentar, falta de calcio.

 

Si hoy te cruzas conmigo

háblame en susurros,

el ruido que habita en esta isla de ondas invisibles

hizo que mis tímpanos fueran perforados.

 

Si hoy te cruzas conmigo

no me pidas acuerdo ni contrato,

en el escritorio desperdigados los papeles, mojados;

languidece también el tintero, agotado.

 

Si hoy te cruzas conmigo

no pretendas que de mi boca broten palabras.

Tan solo surgiría un hilillo de verdades de atrezzo,

la fuente se ha secado.

 

Si hoy te cruzas conmigo

no podrás mirarme a los ojos,

existe una fuerza gravitatoria que aflige mi espíritu

y los arrastra irremediablemente para abajo.

 

Si la vida nos cruza

recuerda que ayer perdí el sol mientras jugaba

y hoy camino solo, con la luna bajo el brazo.

 

Frágil, ausente, trémulo, esperando quizás un milagro.

 

.jans.


Dicen los expertos que ya desde la época prehistórica se hunde en el intelecto humano un conocimiento que se hereda y se tiene de forma innata: “la supervivencia sin el grupo es inviable”.

 

La soledad en el plano poético tiene cabida pero a efectos prácticos no lleva a ningún lado. Sentirse solo te lleva a ser frágil por dependencia y ser solitario te lleva a ser frágil por suficiencia. O al menos eso diría la cátedra.

 

Yo no quisiera hacer tesis en este texto, tan solo pretendo citar a la soledad, darle cabida en el diccionario de la vida. De la misma forma que sentirse frágil quizás debiera tener más benevolencia por nuestra parte. Permitirnos tener miedo nos podría hacer más valientes.

 

Como dice un buen amigo, “la vida provee”. Este texto ya tenía su hueco en mi cuadernillo hace unas semanas, pero no sospechaba que se cerrase el círculo de una forma tan inesperada.

 

Anoche terminé el libro “Los nadadores”, de Joaquín Pérez Azaústre (Córdoba, 1976). Sus largas frases esconden un relato fantástico donde precisamente estos conceptos afloran de manera sutil. La soledad. La soledad sufrida, la soledad buscada, la soledad descarnada, la soledad desde el ojo ajeno; la soledad profunda rodeados de gente, la soledad del solitario. O quizás la inmensa compañía de estar con uno mismo, escuchando los latidos bajo el agua.

Maravilloso libro, de verdad, me ha encantado y quería contártelo.

Hace años que tuve la ocasión de ver, en un afamado festival de cine, la película “Babel” de Alejandro González Iñárritu (Ciudad de México, 1963). El impacto de esta película me hizo considerarle ya para siempre, uno de mis directores favoritos.

Pertenece a la “Trilogía de la muerte”, junto con “Amores perros” y “21 gramos” (otras dos perlas que merecen la pena y mucho). El argumento trata tres historias que se suceden por separado, aunque con nexo en común, en lugares tan distintos como un desolado paraje de Marruecos, el inmenso Tokio y la ardiente frontera entre Estados Unidos y México. El otro día recordé lo mucho que me gusta esta película y su banda sonora (Gustavo Santaolalla (Buenos Aires, 1951), ganador del Óscar en 2006 por su trabajo en esta película). Recordé lo que me hizo sentir por la soledad de sus personajes, por su fragilidad.

Anoche viví un verdadero placer al cerrar el libro y con ello el círculo. Espero que disfrutes si te animas a leer ese texto de arriba, el fantástico libro, ver la película o escuchar ese gran tema.

Gracias a ti amigo, que me recomendaste el libro.

Todo esto también está dedicado a ti, que lees estas humildes palabras, si es que te sientes frágil o alguna vez lo has estado.

 

.jans.

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=E4eWnA1gUuM

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_P%C3%A9rez_Aza%C3%BAstre

http://elgranfelton.blogspot.com.es/

https://es.wikipedia.org/wiki/Alejandro_Gonz%C3%A1lez_I%C3%B1%C3%A1rritu

https://es.wikipedia.org/wiki/Gustavo_Santaolalla

6 comentarios en “(5) Frágil

  1. ¡Muchisimas gracias a tod@s los que habeis escrito algun comentario!
    ¡Me encantan vuestras aportaciones!
    De hecho quizas aparezca en breve por aqui una seccion donde queden bien destacadas…

  2. Fue toda una gozada leer este libro. Fue lo que me constató que la soledad es la enfermedad moderna más extendida. Este libro me hizo comprender que a veces la gente desaparece y no sabes por qué, e incluso que a veces las cosas ocurren sin razón aparente (o si la hay no tienes por qué enterarte) y que hay historias en tu vida de la que nunca sabrás el desenlace, o incluso que habrá acciones que queden impunes y es que aunque suene muy romántico, no todo se paga ni todo se cura. Ni el tiempo es capaz de ello.

    P.D. Me encanta esta tipografía tan Olivetti lettera 😀

  3. Por mucho que nos acompañen todos estamos tremendamente solos, nuestra vida, entendida como nuestras vivencias, nuestros sentimientos y emociones son solo nuestros. Nacemos solos y morimos solos.
    A la hora de nacer y a la hora de morir todos somos fragiles y tenemos miedo.
    La fragilidad y el miedo forman parte del camino que recorremos, y la soledad tambien.

  4. La fragilidad, la vulnerabilidad… sentimientos que son necesarios vivir y experimentar. En un mundo donde el éxito es valorado por tu fortaleza y tu capacidad de avanzar (entre otras), y no por la ternura o la valentía de agacharse para mirar a los ojos de los más débiles, es bueno reivindicar estas palabras.

    Muy sabias palabras Patrinsky. Eskerrik jans!!

    Babel es TOP 10 haha

  5. “De la misma forma que sentirse frágil quizás debiera tener más benevolencia por nuestra parte. Permitirnos tener miedo nos podría hacer más valientes.”
    Solo si nos permitimos ser frágiles podremos reconocer nuestra fortaleza, al igual que sentir miedo es lo que nos permite ser valientes. Como leí hace no demasiado tiempo, miedo es una emoción, el coraje una decisión.
    Gracias por crear este espacio.

  6. …sentirse frágil tal vez debiera tener más benevolencia por nuestra parte.
    Que gran frase para reflexionar y tratar de ponerla en práctica, será mi tarea de esta noche

    Babel, que decir de esta fantástica pelicula

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